| Rubalcaba, Pérez Rubalcaba, Alfredo… |
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| Colaboraciones - España | |
| Escrito por María Luisa Lajara | |
| sábado, 25 de junio de 2011 | |
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En cualquier caso, a mí la afirmación del actual Ministro del Interior (creo que esa denominación me pone a salvo de tener que elegir entre una u otra de las antes mencionadas y sirve perfectamente para referirme a la persona de la que hablo) me produce estupor y preocupación. Lo primero, porque me parece que hay un mucho de desfachatez en ser parte de un proyecto y decir, cuando ese proyecto se va a pique, que uno tiene las soluciones a los problemas; y lo segundo, porque me inquieta que la solución salga de una de las mentes, aparentemente, que generaron el problema o que no fueron capaces de afrontarlo con solvencia , pues eso no parece ser buena fórmula. Quizás si yo tuviera frente a mí en algún momento al Vicepresidente del Gobierno (otra forma de poderse referir al protagonista de este artículo, éstas son las ventajas de tener tantas “personalidades”) podría conseguir que me aclarase cómo, si estaba de acuerdo con lo que estaba haciendo el Gabinete del que formaba parte, pretende ahora convencer a la opinión pública y a los electores de que sus soluciones son otras distintas a las que ponía en práctica ese Ejecutivo; o podría lograr que me explicase por qué, si estaba en desacuerdo con lo que se estaba haciendo, no tuvo, primero, la valentía de expresar en voz alta su discrepancia, simultáneamente o luego, la coherencia y la honestidad de dimitir, y, finalmente, la decencia de rechazar el apoyo de un Jefe del que discrepaba, y ofrecerse como salvador de lo que fuera con ese ejercicio de integridad en el activo de su cuenta de resultados. Pero como me temo que ese encuentro no va a producirse me tendré que quedar sin respuesta para esos interrogantes y seguiré, seguramente, sin entender nada de lo que vea u oiga en cuanto al “proyecto Rubalcaba” se refiere, si es que realmente hay tal proyecto; y tendré que seguir fluctuando entre la estupefacción y la inquietud; y tendré que seguir confiando en que quienes van a votar en las elecciones generales, quienes vamos a votar, sean o seamos conscientes de que un cambio de denominación no cambia por sí solo el fondo de las cosas y de lo que se nos propone es un enorme despropósito. | |
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