La siguiente lista está formada por, a mi juicio, algunos de los problemas más graves que afectan hoy día al planeta y encierran amenazas importantes para el futuro de la Humanidad y su convivencia en paz y libertad:
El peligro real de que en un futuro Europa y otras partes del mundo sean escenario de graves enfrentamientos religiosos o raciales. La persecución por motivos religiosos vigente hoy en muchos países del mundo, demasiados. La guerra global contra el terrorismo o, mejor dicho, del terrorismo contra el resto del mundo. La escalada nuclear de Irán, Corea del Norte y, en un futuro, otros Estados. La espantosa delincuencia que asuela muchos países, siendo los más peligrosos Suráfrica y varios de América. Las agresiones que sufre la Naturaleza. Las crisis económicas. Los millones de personas que pasan hambre y viven en la miseria por el empeño en seguir aplicando en sus países recetas inapropiadas para el desarrollo.
Por su parte, España sufre, además, otros específicos:
El envejecimiento de la población española. El fracaso absoluto del actual Estado autonómico, que en realidad es federal pero en el que permanecen vestigios feudalizantes como los conciertos económicos vasco y navarro. La discriminación, a veces brutal, a que son sometidas, con respecto a las centrales de la Comunidad, muchas comarcas que hacen frontera con otras autonomías. El predominio abusivo del Poder Legislativo. La crisis económica actual, que en España alcanza niveles elevados de paro y malos empleos. La inicua Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, Reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores. La imposibilidad de que un ciudadano pueda presentarse ante los electores para un cargo político a no ser que intrigue durante años con el objetivo de ser situado a dedo y en un puesto elevado dentro de una lista cerrada y bloqueada. La mala enseñanza, combinada con un desprecio generalizado y apenas disimulado a los mejores estudiantes. Los escasos conocimientos sobre Historia de España y del mundo, así como de la auténtica realidad lingüística española.
Los problemas reales son, entonces, estos o parecidos, pues otros analistas confeccionarán otra lista con los que estiman más importantes pero en la mayoría de ellos habrá coincidencia; sin embargo, a una parte significativa de los españoles lo anterior le importa poco ya que viven anclados mentalmente en el decenio de 1930. Me temo que en el resto de Europa pasa algo parecido con respecto a los años de la Segunda Guerra Mundial. Conozco muchas personas de izquierda para los que la guerra civil acabó ayer por la tarde y en consecuencia para ellos lo que pasó a finales de los años 30 es su principal preocupación y la política que hoy aplican o apoyan está condicionada por dicha conflagración. Pero esta falta de atención a los problemas verdaderos también la sufren numerosos hombres y mujeres de derecha, quienes padecen un pánico a la Segunda República que ocasiona acepten como mal menor o den por bueno cualquier fallo de la actual Monarquía o de los partidos integrantes del sistema monárquico hoy vigente: "¡bueno!, yo con tal de que no haya otra guerra!". Se dice que en una guerra se aplican las recetas de la anterior y en España sucede eso, pero hoy los enemigos son otros: deberíamos estar pensando prioritariamente en qué nación dejaremos a las futuras generaciones y no en por qué se mataron nuestros abuelos, el horizonte de preocupaciones de todos nosotros habría de estar en 2020, 2030, 2040 o 2050, nunca en 1936 o 1939. |